Kast pide rechazar norma de «amarre»: «Lo que no se hizo en 4 años, no se va a hacer el último mes»

El presidente electo, José Antonio Kast, lanzó duras críticas al proyecto de reajuste del sector público presentado por el Gobierno, el cual incluye una controvertida disposición conocida como “norma de amarre”, y llamó directamente a los parlamentarios a no aprobar la iniciativa.
Durante una presentación ante Icare, Kast cuestionó tanto el contenido como el momento en que se discute el proyecto, acusando que la actual administración busca condicionar a la próxima gestión mediante mecanismos que, a su juicio, no cuentan con respaldo ciudadano.
En ese contexto, manifestó su confianza en que el Congreso respaldará las urgencias que considera prioritarias para el próximo periodo. “Yo creo que nos van a ayudar porque todos están conscientes de que hay urgencias que no pueden seguir esperando”, afirmó.
El presidente electo vinculó además el debate del reajuste con la situación económica del país, subrayando la necesidad de responsabilidad fiscal. “La reactivación y todo también pasa por nosotros porque tenemos que hacer un ajuste fiscal, no podemos gastar más de lo que ingresa”, señaló.
Respecto de la denominada “norma de amarre”, Kast fue enfático en su rechazo. “Por eso es tan malo que se empieza a discutir ahora una ley de amarre, eso es ir en contra de la voluntad de la ciudadanía”, sostuvo, agregando que “lo que no se hizo en cuatro años no se va a hacer el último mes y menos usando resquicios”.
En la misma línea, acusó que desde el oficialismo se insiste en fórmulas que no cuentan con apoyo social. “Parece que algunos no dejan de pensar en los resquicios legales para lograr algo que la ciudadanía no quiere”, indicó.
Kast emplazó al Parlamento a rechazar este tipo de disposiciones dentro del reajuste del sector público. “Esperamos que el Parlamento en esto sea firme, y que diga que no corresponde dentro de una ley de reajuste pasar una ley miscelánea”, remarcó, advirtiendo que estas prácticas “no es jugar con las reglas que la sociedad necesita y eso enoja más a las personas porque se sienten incluso agredidas”.
Uno de los puntos más controvertidos del proyecto es precisamente la “norma de amarre”, una disposición que limitaría futuros despidos de funcionarios públicos y que comprometería directamente a la próxima administración. La medida ha generado un fuerte rechazo en la oposición, desde donde se acusa que busca asegurar la permanencia de funcionarios vinculados a la actual administración, aumentando la tensión política en la etapa final del Gobierno.




