Estados Unidos acusa a China de prueba nuclear encubierta y evalúa reactivar ensayos atómicos

Estados Unidos acusó a China de haber realizado una detonación nuclear encubierta en 2020 y advirtió que el Gobierno del presidente Donald Trump podría retomar sus pruebas atómicas por primera vez en tres décadas, con el argumento de evitar una eventual desventaja estratégica.
La acusación fue formulada por el secretario de Estado adjunto para el control de armas y la no proliferación de Estados Unidos, Christopher Yeaw, durante una intervención pública realizada en el centro de estudios Hudson Institute, en Washington.
Según el funcionario, Washington dispone de información que indica la realización de ensayos nucleares explosivos, incluidos preparativos para pruebas con potencias equivalentes a cientos de toneladas. Sostuvo además que Pekín habría recurrido a técnicas de desacoplamiento para ocultar estas actividades, como la detonación de dispositivos a gran profundidad bajo tierra con el objetivo de eludir los sistemas internacionales de vigilancia.
De acuerdo con la exposición oficial, la presunta explosión controlada ocurrió el 22 de junio de 2020 en las proximidades de la instalación conocida como Lop Nur, ubicada en la región occidental de Xinjiang. Estados Unidos afirmó haber detectado el evento mediante datos sísmicos obtenidos desde Kazajistán.
La señal registrada alcanzó una magnitud de 2,76 y, según Yeaw, no correspondía a un terremoto ni a actividades mineras. Sin embargo, el funcionario indicó que no fue posible determinar con precisión la energía liberada, debido a los supuestos intentos de encubrimiento.
La acusación fue puesta en duda por la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares, que informó haber detectado ese mismo día dos eventos sísmicos muy pequeños, separados por 12 segundos, pero consideró que su magnitud era insuficiente para establecer con certeza su origen.
En su intervención, Yeaw insistió en que Pekín habría tratado de ocultar los ensayos y recordó que Trump ha manifestado interés en reanudar las pruebas nucleares estadounidenses, suspendidas desde 1992, al sostener que Rusia y China continúan desarrollando capacidades en ese ámbito. El funcionario subrayó que su país no aceptará una situación que considere desfavorable en materia estratégica.
Estados Unidos, China y Rusia firmaron en 1996 el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares, que prohíbe cualquier explosión nuclear, aunque Washington y Pekín no lo ratificaron y Moscú retiró su ratificación en 2023.
El escenario se produce además tras la expiración del tratado Nuevo START para la limitación de arsenales nucleares. Trump ha planteado la necesidad de negociar un nuevo acuerdo que incluya tanto a Rusia como a China, país que hasta ahora ha rechazado integrarse a mecanismos de ese tipo.




