Argentina incorpora primeros F-16 y lanza programa de entrenamiento para recuperar capacidad aérea

 

Argentina ya cuenta con los primeros seis aviones de combate F-16 de un total de 24 adquiridos a Dinamarca, en una operación que busca fortalecer la capacidad de defensa aérea del país tras décadas de rezago en comparación con otras fuerzas de la región.

La llegada de estas aeronaves se complementa con un programa de entrenamiento para pilotos instructores, cuyo costo alcanza los 33.193.783 dólares. La capacitación fue adjudicada por el Departamento de Defensa de Estados Unidos a la empresa especializada Top Aces, dedicada a la formación avanzada y simulación de combate.

El acuerdo forma parte del sistema de “ventas militares a la Argentina” impulsado por Estados Unidos y contempla un programa que se extenderá hasta el 30 de junio de 2029, con una duración estimada de dos años y medio. El objetivo es que los pilotos argentinos alcancen capacidad operativa independiente fuera del territorio estadounidense y puedan operar los cazas sin depender de entrenamiento permanente en ese país.

El modelo contempla que Argentina pague a Estados Unidos, que posteriormente subcontrata a empresas privadas para ejecutar la capacitación, mientras la Fuerza Aérea Argentina supervisa el cumplimiento del programa. El monto destinado a la formación ya estaba contemplado dentro del paquete global de la compra de las 24 aeronaves, operación que superó los 300 millones de dólares.

El primer grupo de aviones despegó el 28 de noviembre desde la base aérea danesa de Skrydstrup y llegó a Argentina el 5 de diciembre. Entre las unidades entregadas se encuentran cuatro F-16BM biplaza y dos F-16AM monoplaza.

Actualmente, las aeronaves se mantienen en el Área Material Río Cuarto, en la provincia de Córdoba, donde comenzarán las labores de instrucción. No obstante, su base definitiva será la IV Brigada Aérea ubicada en Tandil, en la provincia de Buenos Aires.

La incorporación también contempla inversiones para reacondicionar infraestructura militar, incluyendo pistas, hangares y una pista de rodaje específica para operar los nuevos cazas. El plan establece que las entregas continuarán en tandas de seis unidades hasta completar la flota prevista en 2028.

La empresa encargada del entrenamiento, Top Aces, tiene sede en Arizona y fue fundada en el año 2000 por tres expilotos de la Real Fuerza Aérea Canadiense. La compañía se especializa en entrenamiento táctico avanzado y simulación de amenazas, acumulando más de 140 mil horas de vuelo sin accidentes y prestando servicios a fuerzas armadas de diversos países.

El modelo F-16, desarrollado originalmente por General Dynamics y posteriormente por Lockheed Martin, es considerado uno de los cazas más probados del mundo. Aunque las unidades adquiridas por Argentina datan de la década de 1980, se estima que podrían mantener operaciones entre 25 y 30 años más, e incluso extender su vida útil con programas de modernización.

Para el gobierno argentino, la adquisición representa un punto de inflexión en materia de defensa nacional, particularmente en el control del espacio aéreo y la capacidad de disuasión. No obstante, en el contexto sudamericano el proceso también refleja el retraso acumulado, considerando que Chile opera aviones F-16 desde hace casi dos décadas y cuenta con una flota cercana a las 46 unidades.

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