Robots humanoides se toman feria tecnológica en Barcelona: Bailan, ordenan y sirven comida

Los robots humanoides capaces de desempeñar funciones industriales y sociales se han convertido en protagonistas del Congreso Mundial de Móviles, que se celebra en Barcelona. Su presencia masiva en los pabellones del evento ha despertado la curiosidad de los asistentes, quienes registran en videos y fotografías a androides con apariencia y actitud cada vez más similares a las humanas.
En prácticamente todos los espacios de la feria tecnológica —considerada la más relevante del sector— se exhiben modelos que van desde robots que bailan al ritmo de videoclips virales hasta otros diseñados para tareas específicas en hostelería y atención al público.
El director de tecnología de Mobile World Capital Barcelona, Eduard Martín, afirmó que la proliferación de estos desarrollos representa la “gran novedad” de 2026. Según explicó, a los tradicionales autómatas industriales se suman ahora dispositivos con forma humana y tecnologías que incluso se integran al cuerpo, anticipando nuevas aplicaciones híbridas.
Robots que bailan, cocinan y sirven
Entre los exponentes más llamativos figura la compañía AgiBot, con sede en Shanghái. Allí, el modelo X2 ejecuta coreografías inspiradas en contenidos virales y demuestra un amplio repertorio de movimientos, incluido kung-fu. A su lado, el robot A2 interactúa con el público gracias a un sistema de inteligencia artificial, mientras otro androide caracterizado como camarero realiza demostraciones de servicio de bebidas.
En el mismo entorno se presentan un perro robótico diseñado para emergencias y un dispositivo autónomo de limpieza que opera sin intervención humana.
Por su parte, China Mobile exhibe un restaurante de comida rápida operado por robots Lingxi, donde dos unidades preparan alimentos en cocina y una tercera gestiona la entrega a clientes en el mostrador.
Aplicaciones industriales y sociosanitarias
La empresa española PAL Robotics presenta el modelo TIAGo Pro, un humanoide capaz de aprender y replicar movimientos humanos. La firma destaca su uso en la industria textil, la investigación y el ámbito sociosanitario, donde su diseño compacto le permite desplazarse por pasillos y viviendas adaptadas.
Cerca de este modelo se encuentra ARI, un robot con rostro digital implementado por el Ayuntamiento de Barcelona en 500 hogares de personas usuarias de teleasistencia. El sistema, desarrollado por el grupo Saltó, permite detectar caídas u otros incidentes domésticos, aunque sin reemplazar la labor de los profesionales.
Debate sobre el futuro laboral
Martín subrayó que el avance de estos desarrollos abre un nuevo escenario en el que los androides no solo amplían su presencia más allá de la industria, sino que también se complementan con el cuerpo humano, dando paso a lo que definió como “personalidades híbridas”, similares a los antiguos conceptos de cyborgs.
No obstante, reconoció que la creciente semejanza con las personas genera inquietud social. A su juicio, existe un debate en torno al posible reemplazo de la mano de obra humana, aunque recordó que desde hace años existen robots sin apariencia humana que ya cumplen funciones tradicionalmente desempeñadas por trabajadores.




