Estados Unidos e Irán no logran acuerdo tras extensas negociaciones en Islamabad

El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, confirmó este domingo que no se alcanzó un acuerdo con Irán tras más de 21 horas de negociaciones sostenidas en Islamabad, aunque aseguró que su delegación dejó sobre la mesa una propuesta final que calificó como un “método de entendimiento”.

Durante una comparecencia, la autoridad estadounidense señaló que, si bien se registraron avances en el diálogo, las diferencias persistieron en aspectos clave. “Hemos mantenido varias conversaciones sustanciales con los iraníes. Esa es la buena noticia. La mala noticia es que no hemos llegado a un acuerdo”, afirmó, subrayando que Washington expuso con claridad sus límites y condiciones.

Vance indicó que la delegación se retira de la capital paquistaní con una propuesta que definió como su “mejor y última oferta”, aunque evitó entregar detalles específicos, argumentando que no corresponde negociar públicamente tras largas conversaciones privadas.

El principal punto de conflicto, según explicó, radica en la falta de un compromiso firme por parte de Irán de no desarrollar armas nucleares a largo plazo. “Necesitamos ver un compromiso de que no buscarán un arma nuclear ni las herramientas que les permitirían obtenerla rápidamente”, sostuvo, enfatizando que este es el objetivo central de la administración estadounidense.

El vicepresidente también planteó dudas sobre la disposición iraní para asumir ese compromiso de manera sostenida en el tiempo, señalando que hasta ahora no se ha evidenciado una señal clara en esa dirección.

Las tratativas se enmarcan en un prolongado conflicto en torno al programa nuclear iraní, que ha atravesado distintas etapas desde el acuerdo firmado en 2015, el cual limitaba las actividades nucleares de Teherán a cambio del levantamiento de sanciones.

Sin embargo, tras la salida de Estados Unidos del pacto en 2018, durante la administración de Donald Trump, Irán incrementó su nivel de enriquecimiento de uranio, alcanzando niveles cercanos a los requeridos para uso militar, según reportes internacionales.

Desde entonces, el desacuerdo se ha centrado en el enriquecimiento de uranio: mientras Washington exige su eliminación total, Teherán defiende su derecho a desarrollar un programa nuclear con fines pacíficos y condiciona cualquier avance al levantamiento de sanciones.

En los primeros meses de 2026 se retomaron conversaciones indirectas en distintas sedes internacionales, aunque el proceso se ha visto tensionado por recientes acciones militares y la falta de consensos sustantivos.

Pese al estancamiento, Vance aseguró que Estados Unidos participó en las negociaciones con disposición al diálogo. “El presidente nos pidió actuar de buena fe e intentar alcanzar un acuerdo. Lo hicimos, pero no fue posible avanzar”, concluyó.

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