Bolivia elimina restricciones al uso de Fuerzas Armadas en conflictos internos en medio de crisis por bloqueos

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, promulgó este miércoles una ley que elimina las restricciones para la intervención de las Fuerzas Armadas en conflictos internos, en medio de las protestas y bloqueos de carreteras que desde hace 22 días mantienen diversos sectores exigiendo su renuncia.
La normativa fue publicada en la Gaceta Oficial del Estado pocas horas después de ser aprobada por la Cámara de Diputados, instancia que debatió el proyecto de manera virtual el martes. La iniciativa ya había recibido el visto bueno del Senado durante el fin de semana.
La nueva legislación deroga completamente la ley 1341 sobre “Estados de Excepción”, vigente desde octubre de 2020, que establecía límites específicos para la participación de las Fuerzas Armadas en el control de disturbios y conflictos sociales.
Aunque la promulgación no implica automáticamente la declaración de un estado de excepción, la medida habilita al Ejecutivo para recurrir a ese mecanismo constitucional si considera que la situación lo requiere. Según legisladores oficialistas, el recurso podría aplicarse frente a la crisis que afecta principalmente a las regiones andinas de La Paz, Oruro y Potosí.
La ley anulada señalaba que las Fuerzas Armadas solo podían intervenir en disturbios civiles cuando la Policía hubiese sido superada y no existiera otro medio efectivo para restablecer el orden. Además, limitaba la duración del estado de excepción a un máximo de 60 días.
La actual Constitución boliviana, vigente desde 2009, permite declarar el estado de excepción mediante decreto en casos de conmoción interna, aunque establece que no pueden suspenderse derechos fundamentales y que la medida debe ser aprobada por el Legislativo dentro de un plazo de 72 horas.
Desde el Gobierno, que lleva poco más de seis meses de gestión, han insistido en que la aplicación del estado de excepción sería una “última opción” si fracasan las instancias de diálogo.
Las protestas y bloqueos comenzaron en el departamento de La Paz y son impulsados por sindicatos campesinos, la Central Obrera Boliviana y sectores afines al expresidente Evo Morales. Con el paso de los días, las movilizaciones se extendieron hacia Cochabamba, Santa Cruz y Chuquisaca.
Los cortes de rutas han generado problemas de abastecimiento de alimentos, combustible e insumos médicos, incluido oxígeno medicinal. En paralelo, la Fiscalía investiga la muerte de un hombre durante un operativo de despeje realizado el sábado en una carretera troncal.
Las autoridades también sostienen que los bloqueos habrían provocado la muerte de cuatro personas, entre ellas un niño de 12 años, debido a la imposibilidad de recibir atención médica a tiempo.




