OTAN y la Unión Europea condenan ataque de dron ruso contra edificio en Rumania

La OTAN, la Unión Europea y diversos gobiernos europeos condenaron este viernes el impacto de un dron ruso contra un edificio residencial en Rumania, hecho que dejó dos personas heridas y elevó la tensión en el flanco oriental europeo.
El incidente ocurrió en la ciudad de Galati, ubicada a orillas del Danubio y cercana a las fronteras con Moldavia y Ucrania. Según las autoridades rumanas, el aparato aéreo impactó directamente en el décimo piso de un edificio habitacional y detonó completamente su carga explosiva.
Producto del ataque, unas 70 personas debieron ser evacuadas y dos residentes resultaron lesionados. Aunque anteriormente drones rusos habían ingresado al espacio aéreo rumano o caído en territorio del país, esta es la primera vez que uno impacta directamente una zona habitada.
Tras lo ocurrido, el gobierno rumano anunció que adoptará “medidas proporcionadas” y solicitó a la OTAN reforzar los sistemas de defensa antiaérea desplegados en el país.
El presidente rumano, Nicusor Dan, afirmó que “la naturaleza sin precedentes del acontecimiento exige una respuesta firme, coordinada y adecuada” tanto a nivel nacional como internacional.
Desde Ucrania, el mandatario Volodímir Zelenski expresó apoyo total a Bucarest y pidió nuevas sanciones contra Rusia, señalando que Moscú debe enfrentar “pérdidas significativas” por este tipo de acciones.
La OTAN calificó el hecho como una acción “imprudente”, mientras que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, aseguró que “la guerra de agresión de Rusia ha traspasado una línea más”.
En la misma línea, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, sostuvo que la escalada rusa en territorio de la Unión Europea es “temeraria e irresponsable”.
También reaccionó la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, quien calificó el impacto del dron como “una violación flagrante y grave de la soberanía de Rumania y del espacio aéreo europeo”.
Las condenas se extendieron a gobiernos de Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, España, Portugal, Hungría y los países bálticos, cuyos líderes coincidieron en advertir que este tipo de episodios representan una amenaza directa para la seguridad europea y de los países miembros de la OTAN.




