Qué es la FIBE y cómo se aplica a familias afectadas por los incendios forestales

 

Con el inicio de los procesos de catastro para hogares afectados por emergencias, uno de los instrumentos centrales es la Ficha Básica de Emergencia (FIBE), formulario que permite levantar información clave sobre las familias y sus viviendas con el objetivo de dimensionar daños, identificar necesidades y orientar la entrega de ayudas tempranas y medidas posteriores.

En el contexto de los incendios que afectan al sur del país, autoridades regionales han señalado que esperan iniciar la aplicación de la FIBE a partir de este martes, en coordinación con municipios y equipos desplegados en terreno.

La FIBE corresponde a un catastro que se aplica a hogares afectados por emergencias, desastres o catástrofes. Su finalidad es identificar el nivel de afectación del grupo familiar y de la vivienda, además de los requerimientos más urgentes, para apoyar la toma de decisiones en la respuesta del Estado y la asignación de apoyos.

El formulario es aplicado por encuestadores y encuestadoras autorizados, generalmente a través de equipos municipales y coordinación institucional en terreno. Parte de la información es declarada directamente por el hogar afectado, mientras que otra parte corresponde a la observación técnica realizada en el domicilio. En casos de evacuación o restricción de acceso, la toma de datos puede ajustarse según criterios operativos y de seguridad.

Entre los datos que solicita la FIBE se encuentra la identificación y ubicación exacta del hogar, incluyendo región, comuna, localidad, dirección completa, referencias y, cuando corresponde, georreferenciación. También se registra la composición del hogar, con información de cada integrante, como edad, sexo, vínculo con el jefe o jefa de hogar y eventuales condiciones relevantes declaradas.

El instrumento contempla un apartado para identificar necesidades especiales, asociadas a salud, cuidados o apoyos prioritarios que el hogar requiera para enfrentar la emergencia. Asimismo, se recopila información detallada sobre la vivienda, como tipo de construcción, condición de ocupación, existencia de seguros, estado de los servicios básicos y el lugar donde pernocta el grupo familiar en caso de que la vivienda no sea habitable.

Una sección relevante es la apreciación técnica del daño, donde se evalúa la afectación de los enseres, la existencia de daños significativos en la vivienda, su habitabilidad y el grado de afectación según el tipo de emergencia. En los casos en que la FIBE se aplica mediante una aplicación digital, este registro puede incluir respaldo fotográfico.

El formulario también considera antecedentes sobre redes de apoyo, como la posibilidad de recibir ayuda inmediata de familiares, vecinos o amistades, y la participación del hogar en organizaciones o grupos comunitarios en los últimos meses.

Finalmente, la FIBE incluye la identificación del encuestador y del informante del hogar, con sus respectivas firmas, además de la comunicación sobre el uso de los datos recopilados y la autorización para su tratamiento y eventual derivación a entidades que entregan ayudas. Según la modalidad, se puede entregar un comprobante o copia del registro al hogar encuestado.

Entre las recomendaciones prácticas para enfrentar este proceso se encuentra confirmar previamente la dirección exacta y referencias claras, especialmente en sectores rurales; tener a mano los documentos de identidad del grupo familiar; describir con precisión los daños sufridos; informar el lugar de alojamiento actual si la vivienda no es habitable; y consultar por el comprobante de la FIBE para eventuales trámites posteriores.

 

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