Xi Jinping advierte a Donald Trump que Taiwán es la “primera línea roja” en la relación bilateral

El presidente de China, Xi Jinping, advirtió a su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, que Taiwán constituye la “primera línea roja” en las relaciones bilaterales y le instó a manejar con “máxima prudencia” la venta de armas a la isla autogobernada, cuya eventual reunificación por la fuerza no ha sido descartada por Pekín.
Las declaraciones se produjeron durante una conversación telefónica sostenida entre ambos mandatarios, cuyo contenido fue difundido posteriormente por la parte china. En el intercambio, calificado como positivo por ambas partes, Xi subrayó que la cuestión de Taiwán es “el asunto más importante y delicado” entre China y Estados Unidos, y reiteró que se trata de un límite que no debe ser traspasado.
Según la transcripción oficial, el mandatario chino afirmó que Taiwán forma parte del territorio chino y que su país no permitirá una separación. En ese contexto, pidió a Washington actuar con cautela respecto a las recientes autorizaciones de venta de armamento a la isla.
Desde Estados Unidos, Trump evitó referirse a eventuales cambios en la política hacia Taiwán y se limitó a señalar que comprende la postura de China. Posteriormente, el presidente estadounidense calificó la llamada como “excelente” y “exhaustiva”, indicando que se abordaron temas como comercio, defensa, Taiwán y un eventual viaje a China previsto para abril.
Tras la conversación, el portavoz de la Oficina de Asuntos de Taiwán del Consejo de Estado chino, Chen Binhua, afirmó que las palabras de Xi reflejan con claridad la posición firme de Pekín sobre la isla y acusó al Partido Democrático Progresista, que gobierna en Taiwán, de intentar promover la independencia apoyándose en fuerzas externas.
Desde Taipéi, el presidente taiwanés William Lai sostuvo que Taiwán no es parte de China y recalcó que los vínculos con Estados Unidos son sólidos. Asimismo, afirmó que Washington mantiene sin cambios su orientación de cooperación con países aliados para resguardar la paz y la estabilidad en el Indopacífico.
La jornada estuvo marcada además por señales de distensión comercial. Trump aseguró que China evalúa nuevas compras de petróleo, gas, motores de avión y productos agrícolas estadounidenses, incluyendo un eventual aumento en la cuota de adquisición de soja. Estas afirmaciones no han sido confirmadas oficialmente por Pekín.
En paralelo, se informó que Xi sostuvo una videoconferencia con el presidente ruso, Vladímir Putin, en la que abordaron temas de cooperación estratégica y la situación internacional, incluida la expiración del tratado START III de desarme nuclear. Desde la Cancillería china evitaron profundizar en los contenidos, remitiéndose a los comunicados oficiales.




