Día Internacional del Síndrome de Asperger destaca avances en comprensión del espectro autista

 

Cada 18 de febrero se conmemora el Día Internacional del Síndrome de Asperger, fecha establecida en honor al nacimiento del psiquiatra austriaco Hans Asperger, quien describió en 1943 un conjunto de características conductuales observadas en un grupo de niños con patrones de desarrollo poco frecuentes.

En sus observaciones, el especialista destacó la sensibilidad emocional de estos menores y la importancia del vínculo con sus educadores, señalando que podían desarrollarse adecuadamente cuando eran tratados con comprensión, afecto y un enfoque pedagógico empático. No obstante, sus estudios adquirieron mayor reconocimiento recién en la década de 1990, cuando comenzaron a ser valorados en el ámbito de la investigación sobre el autismo y otros trastornos neurológicos.

En la actualidad, el síndrome de Asperger dejó de figurar como categoría diagnóstica independiente en los principales sistemas internacionales de clasificación clínica. Desde 2013, la condición se integra dentro del trastorno del espectro autista (TEA), compartiendo características centrales como dificultades en la comunicación social y en la flexibilidad de pensamiento y conducta. Sin embargo, las personas que previamente recibieron este diagnóstico suelen presentar lenguaje fluido y capacidades intelectuales promedio o superiores.

A pesar de su eliminación como categoría clínica específica, la denominación continúa vigente en el ámbito social, asociada a un sentido de identidad y pertenencia entre quienes fueron diagnosticados bajo ese término.

El síndrome de Asperger corresponde a un conjunto de alteraciones que afectan principalmente la interacción social y la comprensión de normas implícitas de comportamiento, lo que puede dificultar la adaptación en distintos entornos. No obstante, las personas con esta condición pueden desarrollarse plenamente en diversas áreas de la vida.

La representación de estas características ha sido difundida en la cultura popular, como ocurre con el personaje Sheldon Cooper de la serie The Big Bang Theory, cuya personalidad refleja rasgos asociados al espectro autista.

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